En un llamado urgente, Luis Zorrilla, presidente de la Asociación de Productores de Cacao de Venezuela (Asoprocave) en Sucre, insta a revisar las políticas de financiamiento para revitalizar el sector. El cacao en la región enfrenta un deterioro evidente, principalmente debido a la plaga de la escoba de bruja.
Zorrilla asegura que la solución a esta plaga requiere experiencia, asistencia técnica y créditos adecuados. «Nos hace falta financiamiento, no que nos regalen el dinero, para verdaderamente recuperar el bosque cacaotero», destaca.
La asociación, en proceso de constitución, cuenta ya con unos 110 productores afiliados. Zorrilla resalta la alianza estratégica con Fedeindustria y procesadores del fruto, enfocada en agregar valor a las plantaciones.
Zorrila, propietario de una unidad de aproximadamente 10 hectáreas, explicó que cosechan unos 800 kilos por hectárea con saneamiento y buenos manejos.
Sin embargo, la situación en Arismendi es crítica, con unas 28 mil hectáreas activas, muchas de las cuales se encuentran en malas condiciones, llevando a muchos productores a abandonar sus plantaciones.
Realidad de la producción del cacao
El precio actual del kilo de grano es de unos 3,2 dólares, muy bajo en comparación con otros mercados. Según el cacaotero, con las condiciones adecuadas, se pueden recolectar unos 100 dólares en cacao en una semana.
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Los productores de cacao afrontan diversos retos para mejorar su producción y sus ingresos, entre ellos la modernización de las plantaciones, la transformación del grano y la calidad del producto.
Producir un kilogramo de cacao cuesta al productor 3,4 dólares y los precios que reciben son inferiores a los costos y gastos de producción, con una nula capacidad de reinvertir en su finca y ahorrar los excedentes, según datos de Asoprocave.
Transformación e innovación
La institución gremial recomendó a los productores que inicien el proceso de modernización de las plantaciones, con variedades más resistentes y productivas, que permitan aumentar el rendimiento y la superficie cultivada.
Además de la modernización, otra tendencia es el emprendimiento y la innovación en la transformación del grano a través de la chocolatería artesanal, con la producción de licor, manteca, polvo, bombones, bolitas, tortas, almendras y nueces cubiertas, vinos y helados, para dar valor agregado y mejorar ingresos con el fin de aprovechar la gran demanda internacional del grano sucrense por su calidad y sabor.
En los municipios de mayor producción como Cajigal, Arismendi y Benítez, en la zona de Paria, los productores han iniciado experiencias exitosas de fermentación, cuidando la calidad y las características organolépticas del grano desde la mata hasta el secado, buscando mejores precios e ingresos.
De los 15 municipios del estado Sucre, 8 se dedican al cultivo de este grano. Destacan Arismendi, la capital Rio Caribe (epicentro de la producción cacaotera de la península), Benítez y Cajigal, que forman parte de la península de Paria. Estas regiones producen principalmente el cacao Trinitario, conocido como «Rio Caribe». Esta variedad, un cruce entre el delicado cacao criollo del oeste de Venezuela y el robusto cacao forastero de la cuenca del Amazonas, se ha ganado su reputación por su calidad distintiva.