En un auditorio lleno, este jueves 27 de junio maestros y maestras se encontraron con el candidato de la oposición, Edmundo González, en un evento en el que presentaron al candidato a la presidencia de Venezuela para las elecciones del 28 de julio de este año, sus propuestas para enfrentar lo que denominaron “la más grave crisis educativa de la historia del país”.
La profesora Raquel Figueroa, fundadora y dirigente del Movimiento de Educadores Simón Rodríguez y secretaria de organización del Colegio de Profesores de Venezuela, fue la encargada de moderar el evento en el que los educadores lograron detallar al candidato el panorama educativo y las demandas magisteriales del sector educación, de cara a un eventual nuevo Gobierno, encabezado por González.
En el Auditorio Carlos Marx de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, educadores de todas las tendencias y gremios docentes estuvieron presentes desde las 9 de la mañana en un evento que “superó las expectativas” de los organizadores.
El candidato opositor, visiblemente emocionado, se comprometió a “devolverle al país la educación pública de calidad” que lo formó. Con palabras de compromiso, el representante unitario de la oposición recordó que es “hijo de una maestra de escuela pública” y, al igual que los docentes presentes, caracterizó la situación educativa como “crítica” y “nunca vista”.
Los educadores presentaron un documento en el que resumen las demandas más urgentes del sector, y del que hicieron entrega al candidato y a los medios de comunicación presentes.
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A continuación el documento íntegro.
Los educadores le hablan al país.
Planteamientos para salvar la educación
En los últimos 25 años nuestro país ha sufrido el mayor daño educativo de la historia contemporánea. Venezuela vive la mayor catástrofe de la educación, lo que ha causado un retroceso que nos coloca en los indicadores de la década de los años 50 del siglo pasado.
Semejante atrocidad ha afectado gravemente cualquier proyecto de desarrollo del país. Es tal el impacto que comienzan a aparecer niveles muy significativos de analfabetismo, colocándonos nuevamente en una sociedad de oscurantismo, a merced del control social por parte de poderes fácticos.
Hemos vivido, quizá de forma alevosa, la perpetración de una condición inhumana para los maestros y profesores. El avance científico tecnológico ha sido negado. El gobierno de Nicolás Maduro ha ido progresivamente desapareciendo el derecho de los educadores y con ello, el derecho humano a la Educación.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela ha sido violentada y el Estado ha permanecido inerte frente a su responsabilidad para garantizar la educación pública, gratuita y obligatoria, asumida como deber hace 154 años.
Desde 2012 la crisis educativa viene agudizándose, colocándonos hoy frente a una emergencia humanitaria compleja en educación y de crisis general del Sistema Educativo, que ha quedado al desnudo con la pandemia del COVID-19. El Estado no ejecutó en ese tiempo una sola medida de política educativa para resarcir la deuda con millones de estudiantes y con el pueblo venezolano.
Esta emergencia humanitaria compleja se profundiza cada vez más, ampliando la brecha de desigualdad social y excluyendo del acceso a los bienes culturales a un porcentaje creciente de nuestros niños y jóvenes.
Un estimado de 11 % de la población infantil (0 a 5 años), en las zonas más pobres del país, se encuentra en desnutrición aguda, lo que se traduce en que esos niños tendrán un menor desarrollo cognitivo y menores posibilidades de acceso a la educación. Millón y medio de niños y niñas están excluidos del sistema escolar, mientras los que logran mantenerse no reciben la formación prevista en los planes de estudio, debido al déficit de maestros causado por la destrucción del salario y de la carrera docente.
El 27 de junio 1870 es la fecha en que el gobierno de Guzmán Blanco Decreta la Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria. Hoy, 27 de junio 2024, en medio del desplome de la educación como derecho humano, el magisterio acciona la pedagogía ciudadana para dar una clase por el futuro. Presentamos ante el país y ante el candidato Edmundo González Urrutia, nuestras demandas para que juntos Salvemos la Educación, a continuación.
Demandas para construir la educación democrática, científica, gratuita y de calidad.
Líneas estratégicas ante la emergencia humanitaria compleja en la educación para restituir todos derechos humanos violentados y arrebatados:
● La prioridad principal en la actualidad es garantizar una alimentación adecuada para que el proceso educativo sea efectivo. La escuela debe responder a esta necesidad ante los hogares que hoy están sufriendo la crisis humanitaria. Se trata de enfrentar la vulnerabilidad en que ha sido impactado el proyecto nación frente a la afectación de miles de niños en condición de desnutrición o en riesgo de sufrirla.
Debemos enfrentar el hambre y la pobreza entronizada en la escuela.
Plan para reducir la pobreza a partir de la dotación y adecuación de todos los planteles para incorporar progresivamente dotación, equipamiento y apoyo tecnológico, partiendo de la reparación y rehabilitación de la infraestructura escolar. Así como restablecer las condiciones del servicio de agua, electricidad y comedores de la totalidad de las instituciones educativas.
● Iniciar un plan de reincorporación a la escuela a todos los estudiantes que se encuentran fuera del sistema educativo.
● Restablecer el estado de derecho de las Convenciones Colectivas de los trabajadores de la educación y el valor del salario, sobre el enfoque de la Constitución contemplado en sus artículos 91 y 104.
● Proporcionar las condiciones del ejercicio de la profesión docente que permita que la escuela y los estudiantes reciban una educación de acuerdo con los principios constitucionales.
Valoración académica, profesional de los educadores desde la formación, actualización y reconocimiento de la carrera docente como elemento estratégico para el desarrollo.
● Rescatar el papel de Patrimonio Social de los educadores jubilados.
● Incrementar el presupuesto educativo destinado al funcionamiento de los planteles, restableciendo el Estado Docente, su responsabilidad para que la educación vuelva a ser un accionar político en cuanto a la educación como derecho humano.
● Definir acciones para el desarrollo de una revisión curricular que se ajuste a un proyecto de educación democrática.
No habrá democracia sin una educación democrática, científica e inclusiva. No tendremos democracia, si no se supera la desigualdad social.
La misión principal es presentar las líneas políticas maestras para reparar el hecho educativo y así desarrollar la praxis del preámbulo de la Constitución, que no es más que el impulso del desarrollo humano y con ello, el progreso social. Que ayude apartar la fraseología revolucionaria por la recuperación de la credibilidad en la educación como base para el desarrollo integral del país y como vía más eficaz para corregir las desigualdades sociales en condiciones de paz, libertad y pluralidad del pensamiento.
Educadores de Venezuela
Caracas, 27 de junio 2024
Nota de prensa.