En un emotivo adiós a Rubby Pérez, el icónico merenguero dominicano conocido como «la voz más alta del merengue», el tricolor venezolano se hizo presente de manera significativa. La bandera de Venezuela adornó su féretro, resaltando los profundos lazos y el cariño especial que el cantante sentía por la nación sudamericana.
Desde las primeras horas de la mañana, el cuerpo de Rubby Pérez fue velado en el Teatro Nacional de Santo Domingo, permitiendo que familiares, amigos, colegas y admiradores pudieran darle el último adiós. El ambiente estuvo cargado de dolor y nostalgia, pero también de aplausos en reconocimiento a su legado musical.
El vínculo de Rubby Pérez con Venezuela era profundo y público. En vida, el artista expresó en múltiples ocasiones su gran amor por el país, llegando incluso a afirmar: «Yo me autodefino como dominico-venezolano». Este sentimiento fue honrado en su sepelio, donde ambas banderas, la dominicana y la venezolana, reposaron juntas sobre su ataúd como símbolo de su doble identidad y afecto.
El cortejo fúnebre culminó con su entierro en el parque Cementerio Puerta del Cielo de Santo Domingo. Mientras su cuerpo era trasladado a su última morada, una de sus canciones más emblemáticas, «Volveré», resonó entre los presentes.