La Cámara de Comercio, Industria y Producción de Cumaná alertó sobre el impacto del derrame de petróleo en el Golfo de Paria, provenientes de Trinidad y Tobago, en la economía y el ambiente del estado Sucre.
El gremio destacó que “no hay economía viable con un océano enfermo”, bajo el enfoque de la Economía Azul Sostenible, resaltando la dependencia comercial de la salud del mar.
El derrame afecta a pescadores artesanales y comercios de los municipios Valdez, Mariño y Cajigal, especialmente en Güiria, Punta de Piedra, Soro, Las Piedras, Irapa y los caños de Yaguaraparo.
Expertos asesores del grupo empresarial explicaron que los efectos son devastadores, generando asfixia y envenenamiento en la flora y fauna marina, con secuelas a largo plazo por los residuos químicos en el sustrato marino.
La Cámara valoró los esfuerzos de mitigación del Estado venezolano, pero insistió en la urgencia de profundizar acciones, incluyendo una indemnización extraterritorial para pescadores y comercios afectados, bajo el principio “el que contamina, paga”.
Además, solicitó una auditoría técnica a largo plazo y la aplicación de protocolos binacionales avanzados para evitar futuras catástrofes socioeconómicas y ambientales.
