El Gobierno de Trinidad y Tobago expresó este viernes su preocupación por el impacto que podría tener en su acuerdo petrolero con Venezuela la decisión de Estados Unidos de poner fin a las licencias para la exportación de petróleo de ese país.
El ministro trinitense de Energía e Industrias Energéticas, Stuart Young, anunció que planea solicitar una extensión a Washington para una licencia otorgada a Shell y a la Compañía Nacional de Gas (NGC) de la isla. Esta licencia es crucial para el desarrollo del proyecto de gas Dragón en Venezuela, que tiene como objetivo suministrar gas a Trinidad y Tobago en 2027.
La licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), emitida en 2023, es válida hasta el 31 de octubre de 2025. Sin embargo, debido a la nueva regulación de EE.UU., Trinidad y Tobago teme que no se le otorgue la extensión necesaria para continuar con el proyecto.
«¿Podemos brindar alguna garantía en esta etapa? Obviamente, no», reconoció Young, según declaraciones publicadas este viernes por medios locales.
El desarrollo del campo Dragón, ubicado en aguas venezolanas cerca de la frontera marítima con Trinidad, es fundamental para la seguridad energética de la isla caribeña. Young ha mantenido conversaciones con representantes de EE.UU. y Shell, subrayando la importancia del acuerdo no solo para Trinidad y Tobago, sino también para la estabilidad de la región.
«Siempre hemos dicho que es imposible predecir el futuro, es imposible predecir ciertas administraciones, qué decisiones podrían tomar», agregó Young, quien asumirá como Jefe de Gobierno del país el próximo 16 de marzo, cuando el primer ministro Keith Rowley deje el cargo.
Además del proyecto Dragón, Venezuela y Trinidad y Tobago suscribieron en julio pasado un conjunto de acuerdos para el desarrollo de un proyecto de gas en el campo marítimo Cocuina-Manakin, que comparten ambos países. Este proyecto, en el que participarán la británica BP y la trinitense NGC, cuenta con una reserva de gas estimada de unos 0,74 billones de pies cúbicos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pasado miércoles que pondrá fin a las licencias para la exportación de petróleo que su predecesor, Joe Biden, concedió a Venezuela. Estas concesiones, que beneficiaban a la petrolera Chevron, dejarán de estar vigentes a partir del 1 de marzo.
«He estado en contacto con personas con las que hemos estado trabajando para continuar nuestra transacción con respecto a Estados Unidos y Venezuela porque, al igual que ustedes, a mí también me preocupa cómo afectarán las cosas a Trinidad y Tobago», dijo Young.
Con información de EFE.

