La comunidad de Brisas de Campeche, en Cumaná, enfrenta una crisis de agua potable que se ha prolongado por más de 10 años. La falta de este servicio esencial afecta gravemente a los residentes, especialmente a aquellos que viven en la parte alta del sector, quienes se ven obligados a buscar agua en condiciones precarias.
Ángel Salazar, vecino con 36 años en la zona, denunció que los residentes deben madrugar para recolectar agua de las pocas fuentes disponibles en el sector 4. En muchos casos, deben cargar el agua en carretas, tobos y pimpinas. «Algunas personas bajan desde las tres o cuatro de la madrugada para conseguir agua. La otra opción es la cisterna, pero no siempre llega», expresó Salazar.
El vecino contó que hace unos años, una consulta comunitaria identificó la falta de agua como un problema urgente. Aunque se aprobó un proyecto para solucionarlo, los habitantes aún esperan su ejecución. Según los consejos comunales, existe material disponible para desarrollar el proyecto, pero hasta la fecha no se han visto avances en su implementación.
Los vecinos de Brisas de Campeche exigen respuestas y acciones concretas por parte de las autoridades para garantizar el acceso a un servicio básico esencial como el agua potable. La situación ha generado un clima de incertidumbre y frustración entre los residentes, quienes esperan que sus demandas sean atendidas para mejorar su calidad de vida.
«La falta de agua potable no solo afecta la calidad de vida de los residentes, sino que también pone en riesgo su salud y bienestar», comentó Salazar. La comunidad de Brisas de Campeche continúa luchando por una solución que les permita acceder a un suministro constante y seguro de agua potable.