En la noche de este jueves, 177 venezolanos que habían sido detenidos en la base militar de Guantánamo, Cuba, regresaron al país en un operativo coordinado por el gobierno de Nicolás Maduro. Estos ciudadanos fueron deportados por el gobierno de Estados Unidos y trasladados a través de Honduras, desde donde un avión de la aerolínea estatal Conviasa los trajo de vuelta a Venezuela.
El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, recibió a los repatriados y aseguró que, independientemente de cualquier situación judicial que algunos puedan enfrentar, serán tratados con respeto a sus derechos humanos. «El mundo entero sabe las condiciones que imperan en ese recinto carcelario, y están regresando a su país, están siendo tratados como seres humanos», declaró Cabello.
El gobierno venezolano había solicitado previamente la repatriación de estos ciudadanos, argumentando que su detención en Guantánamo era injusta. Cabello también mencionó que se llevará a cabo una revisión para determinar si alguno de los repatriados tiene vínculos con la banda criminal Tren de Aragua. «Si hay alguno vinculado, lo diremos abiertamente, porque aquí no hay chantaje», afirmó.
Este acto de repatriación refleja el compromiso del gobierno venezolano con la protección de los derechos de sus ciudadanos, independientemente de las circunstancias en las que se encuentren.
