Este sábado 3 de mayo, monseñor Ángel Francisco Caraballo Fermín tomó posesión como el IV Arzobispo Metropolitano de Cumaná en una ceremonia solemne realizada en la Catedral Metropolitana de la ciudad. La designación, conferida por el fallecido Papa, Francisco, marca un hito significativo para la primera diócesis del continente americano.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades civiles, políticas y personalidades destacadas de Cumaná. Durante la celebración eucarística, el presbítero Mauricio Rodríguez, canciller de la Arquidiócesis de Cumaná, leyó la bula papal que oficializa las responsabilidades de monseñor Caraballo. Tras la lectura, Caraballo tomó posesión del báculo arquidiocesano y se sentó por primera vez en la cátedra de su nueva sede episcopal.
«Quiero ser para ustedes padre, pastor, hermano y amigo. […] Es grande la responsabilidad que se me ha confiado y de la cual debo rendir cuentas a Dios», expresó monseñor Caraballo, solicitando a los sacerdotes cercanía y un mayor servicio al prójimo.
Monseñor Caraballo llegó a Cumaná con el compromiso de escuchar, conocer y realizar un discernimiento conjunto para identificar los desafíos de la iglesia local. «Vengo a escuchar, a conocer, a realizar un discernimiento juntos para conocer bien cuáles son los desafíos de esta iglesia particular. Vengo a dar lo mejor de mí mismo», manifestó.
La ceremonia en la Catedral de Cumaná contó con la presencia del Nuncio Apostólico de Venezuela, el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana y una comitiva de 15 arzobispos de diversas diócesis del país.
