Este jueves 1° de Mayo se convirtió en una jornada de protesta para trabajadores del sector público, educadores y bioanalistas, en Cumaná, quienes se reunieron en la plaza «Andrés Eloy Blanco» de esta ciudad para manifestar su rechazo al reciente aumento del bono de guerra económica anunciado por el presidente. Los asistentes consideraron que este incremento es insuficiente y no satisface la urgente necesidad de un aumento real del salario mínimo, que ha estado congelado por más de tres años.

Ramón Gómez, presidente del Sindicato Único de Empleados Públicos de Sucre (Suepples), afirmó que el país cuenta con los recursos necesarios para decretar un aumento salarial adecuado. Mencionó que, solo por explotación petrolera y minerales, el año pasado ingresaron 65 mil millones de dólares al tesoro nacional. Por su parte, Maribel Rivero, vocera del Sindicato Venezolano de Maestros (Sinvema Sucre), expresó la decepción entre los educadores por el «pírrico» aumento asignado.
Pedro Carvajal, representante del Colegio de Bioanalistas y profesor en la Universidad de Oriente, Núcleo Sucre, denunció las condiciones críticas en las que viven los trabajadores, quienes permanecen en niveles de pobreza que les impiden acceder a la cesta básica, estimada en 526 dólares. Carlos Peña, secretario general de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) en Sucre, recordó que los bonos entregados no forman parte del salario formal y no generan beneficios laborales como prestaciones sociales.
La protesta en Cumaná se suma a otras manifestaciones a nivel nacional donde miles de empleados públicos, docentes y personal sanitario exigen cambios en la política laboral del Gobierno Nacional en defensa del salario digno y el acceso a una vida con calidad.
