El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes 24 de marzo que impondrá un arancel del 25% a los países que compren petróleo y gas a Venezuela. La medida, que entrará en vigencia el 2 de abril de 2025, fecha que denominó como el «Día de la Liberación de América», fue anunciada por el mandatario estadounidense a través de su red social Truth Social.
Según Trump, la decisión responde a múltiples factores, entre ellos la supuesta política deliberada del régimen de Nicolás Maduro de enviar a EE UU a decenas de delincuentes, incluidos miembros del Tren de Aragua. Esta medida se suma a las tensiones existentes entre ambos países, que rompieron relaciones diplomáticas en 2019 durante el primer mandato de Trump, después de que Washington reconociera a Juan Guaidó como «presidente interino» tras las elecciones de 2018, ampliamente rechazadas como ni libres ni justas.
La administración de Trump ha mantenido una postura dura contra el gobierno de Maduro, imponiendo sanciones y revocando permisos a empresas estadounidenses para operar en Venezuela. Recientemente, Trump revocó la licencia otorgada a Chevron para operar en el país, un golpe significativo para la ya frágil economía venezolana. Además, ha utilizado la Ley de Enemigos Extranjeros para deportar a miembros del Tren de Aragua a una prisión de máxima seguridad en El Salvador, lo que ha sido duramente criticado por Caracas.

El anuncio de Trump se produce en un contexto de creciente tensión migratoria, con la reanudación de vuelos de deportación de venezolanos desde Estados Unidos. El lunes, un avión con 199 migrantes venezolanos deportados aterrizó en Caracas, marcando la reanudación de estos vuelos tras un mes de suspensión. El ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, afirmó que Venezuela está lista para recibir a sus compatriotas, independientemente de las circunstancias.

